Calcular cuánto cuesta cada uso convierte decisiones difusas en números claros. Un abrigo de 600 euros usado 120 veces cuesta 5 por salida, mientras tres abrigos mediocres de 200 euros cada uno, usados 20 veces, salen a 10. Además de ahorrar, esta métrica reduce arrepentimientos, orienta limpiezas de armario y guía futuras compras hacia piezas que realmente cumplen su promesa cotidiana sin exigir sacrificios constantes.
Busca tejido denso, puntadas uniformes, forros respirables, botones cosidos en cruz, cremalleras metálicas suaves, y costuras reforzadas en zonas de tensión. Examina la caída, el olor y el tacto; pregunta por origen, proceso y garantía. Si una prenda se siente estable, encaja bien y el color mantiene profundidad, probablemente resistirá años. Elegir así reduce reemplazos, reembolsos y frustración silenciosa, liberando presupuesto para verdaderas prioridades personales.